Entrevistando a … Juan Matutano, educador ambiental en Ecotono

Nuestra primera entrevistada, María José Molina, ha colaborado con el #EA26 entrevistando a su vez a Juan Matutano Cuenca, educador ambiental por vocación y profesión.

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Licenciado en Biología y especialista universitario en Interpretación del patrimonio, Juan es socio y trabajador de Ecotono S.Coop. And de int. social, una organización de economía social dedicada a la Educación, Participación y Comunicación para la Sostenibilidad. Ha sido la persona coordinadora de la secretaría técnica del programa de voluntariado Andarríos desde 2007 a 2015 (Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio). Ha trabajado en la identificación de macroinvertebrados acuáticos e impartido numerosos cursos, charlas y conferencias relacionadas con el agua, los ríos. En esa línea tiene varias publicaciones.

Socio y miembro activo de la Asociación en Defensa del Territorio del Aljarafe (ADTA) y de la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM). Participa en varios programas de voluntariado como en los sondeos de la SECEM (nutria, tejones, rata de agua…), Monitorización de poblaciones de anfibios (AHE), Red de Observadores de Libélulas de Andalucía (ROLA), Red de Voluntariado de la Sierra Norte de Sevilla, Conoce tus Fuentes, etc.

 

– ¿Cómo ha evolucionado la Educación Ambiental desde que empezaste hasta la actualidad?

Pues la verdad es que ha evolucionado muchísimo, en algunas cosas a mejor. Creo que ahora se trabaja sobre un abanico mayor de edades y tanto en el medio natural como en el urbano. Hasta hace muy pocos años casi toda la educación ambiental se focalizaba en niñas y niños y en el medio natural, quizás reflejando como la sociedad percibía el problema del deterioro ambiental: un problema del futuro y un problema que tenía la naturaleza, concebida como algo ajeno a ciudades y pueblos. Lamentablemente el futuro ya es presente.

Entre las cosas que han cambiado a peor destacaría la pérdida de calidad y/o precarización de nuestro trabajo a raíz de los recortes de hace unos años. La continuidad de los programas de EA se hace realmente complicada desde las administraciones públicas, y aunque algunas luchan por mantener la calidad y continuidad de sus programas, parece que la tendencia de la mayoría de ellas es a valorar el precio por encima de todo lo demás, y no se establecen “suelos” en los sueldos y dietas del monitoraje, ni controles sobre sus contratos, de forma que todo recae sobre la persona que trabaja como monitor@ o educadora.

Uno de los aspectos en los que no he visto evolución es en la importancia que se le da desde el ámbito de la gestión y lo “técnico”. En los diseños de programas, actuaciones, proyectos… la educación y participación ambiental suele ocupar un lugar destacado en la web, en el informe, en la memoria, en el Plan. Y es que el papel o la web “lo aguanta todo” pero la realidad es que la EA, la participación, etc son el “último moco”, el “pegote” final, sin apenas presupuesto y sin un diseño ambicioso que trate de transformar realidades, percepciones… “Que sea baratito y que cumpla el expediente”. Con esto no estoy generalizando, conozco y he trabajado en muchos programas que no funcionan así, pero creo que son excepciones en nuestro país.

 

– ¿Qué proyectos han sido más significativos en tu carrera profesional?

Nunca podré olvidar mi comienzo como monitor en el Espacio Natural de Doñana, o mi trabajo como educador en El Guadiamar en el Aula, coordinado por el equipo de Argos, Trini, Pilar y Josechu. Programa educativo que pretendía mostrar la importancia del río Guadiamar a la población escolar del entorno, tras el desastre del vertido minero de Aznalcóllar. Años más tarde la coordinación de la secretaría técnica del Programa Andarríos me ha venido apasionando y ha ocupado casi todo mi tiempo y esfuerzo.

 

– ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Colaboro con la Revista El Topo de Sevilla , que está aportando información complementaria y/o diferente a la que se ofrece desde los medios de comunicación convencionales. Pero quizás el último proyecto que más me apasiona es el de Ecotono Birding Sevilla , en el que ayudamos/facilitamos/acompañamos a grupos de personas de otros países para poner en valor la biodiversidad del suroeste de la península ibérica y reflexionar sobre sus/nuestras principales amenazas.

 

– ¿Cómo se trabaja la EA desde el campo de la ornitología?

De la misma forma que con otros campos, buscas lo atractivo que hay (en la ornitología esto es muy fácil) y lo aprovechas para vivir experiencias positivas. Alcanzado cierto grado de, no sabría cómo decir, confianza y seguridad con las personas destinatarias, trato de establecer un “diálogo”, de igual a igual, sobre los problemas y posibles soluciones y caminos que explorar. Para esto obviamente se necesita tiempo.

 

-¿Qué estrategias crees más convenientes con el objetivo de que el mensaje de la EA cale en la sociedad?

Gran pregunta que me gustaría poder responder. Pero creo que igual uno de los principales problemas es que las personas que nos dedicamos a la EA no estamos unidas, no nos reunimos a escuchar, debatir y diseñar estrategias. Esta iniciativa va en esa dirección, una pena que no sea muy “twitero”, así que pido disculpas de las cosas que haya podido repetir o se hayan debatido con anterioridad.

Volviendo a la pregunta, por ejemplo, yo mismo, no sabría decir cuál es el mensaje de la EA… para mí no existe, y si lo hay ¿Quién lo ha diseñado? ¿Han salido de procesos participativos reales? ¿Entonces son realmente son mensajes de la EA?

 

– Una valoración general del tratamiento de la Educación Ambiental en España desde el ámbito empresarial.

Creo que la EA debe aparecer en todos los ámbitos, también el empresarial, pero en muchos casos puede haber conflicto de intereses y eso la gente lo acaba notando. La EA, como la ciencia, debe ser lo más libre posible. Para mí, sin duda, surge desde el tejido social, desde grupos de personas, desde asociaciones, movimientos o plataformas que luchan por mejorar nuestro mundo y que consiguen llevar esos mensajes y sensibilizar a parte de la sociedad. A partir de ahí, la administración debería impulsar y gestionar. A partir de aquí, sí que veo lugares donde la EA puede aparecer dentro del ámbito empresarial, bien dando servicios de disfrute y reflexión, de consultoría, o como un aspecto ¿obligación? más de la empresa (como por ejemplo, con la prevención de riesgos laborales).

 

Agradecemos tanto a María José como a Juan por su participación en esta interesante entrevista, la cual nos deja reflexionando.

Puedes seguir a María José en twitter con @mjmolram y a Juan con @Juan_Matutano

 

Entrevistando a … María José Molina, educadora ambiental en la UPO

Inauguramos la sección de entrevistas contando con la participación de  María José Molina Ramírez. María José trabaja actualmente coordinando el Área de Recursos Agroecológicos de Origen Americano de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla, proyecto dependiente del Campus de Excelencia Cei CamBio.

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Durante más de 4 años ha sido responsable de la línea de Educación Ambiental y Sostenibilidad del Vicerrectorado de Cultura y Compromiso Social de la Universidad Pablo de Olavide. Desarrollando, entre otras acciones, el Proyecto Andalucía Ecocampus, proyecto dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía, que tiene su base en actuaciones de educación, sensibilización y voluntariado ambiental en la comunidad universitaria.

Agradecemos a María José su participación y su predisposición para realizar esta entrevista, la cual se presenta a continuación:

– Desde tu experiencia, ¿qué conceptos e ideas tienen los universitarios respecto a los problemas ambientales y la educación ambiental?

Dependiendo de la titulación que curse, el alumnado universitario tiene unas ideas más o menos claras sobre la problemática ambiental. Pero tristemente aún son muchas las personas universitarias que sólo se centran en aspectos básicos como el reciclaje. Todavía tenemos mucho trabajo pendiente a este respecto.

– ¿Se trabaja la educación ambiental en las Facultades? ¿cómo se enseña?

En la Facultad de Ciencias Experimentales está el Grado de Ciencias Ambientales, y dentro de este grado hay una asignatura optativa que se llama Educación Ambiental.

Al margen de esta asignatura, en otras materias, depende del profesorado trabajar o no la educación ambiental de manera transversal dentro de sus contenidos. Me consta que en la Universidad Pablo de Olavide hay un gran número de profesores y profesoras que trabajan desde este prisma, aunque no siempre lo tengan fácil por la carga lectiva que tienen.

En otras facultades como la de Derecho, Ciencias del Deporte, Humanidades, etc. dudo sinceramente que se hable mucho de educación ambiental.

– ¿Qué estrategias y/o actividades de educación ambiental se han llevado a cabo desde la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla?

La Universidad Pablo de Olavide siempre ha sido referente por su trabajo en materia de educación ambiental. Fue una de las primeras universidades en crear el aula de sostenibilidad y desde entonces siempre se ha trabajado para la formación, sensibilización y concienciación en torno al medio ambiente. Además, gracias al Proyecto Andalucía Ecocampus se han desarrollado multitud de acciones de información, formación y voluntariado que han contribuido a la consecución de estos objetivos. Durante estos años hemos tenido cursos de formación en materia de educación y voluntariado ambiental, en agricultura ecológica, moda sostenible, hemos visitado espacios naturales de la provincia, hemos realizado acciones de voluntariado en el Parque Natural Sierra Norte que han ido desde reforestaciones participativas a la construcción de majanos.

– ¿Se implica el alumnado de la Universidad en las actividades que se han llevado a cabo?, ¿qué actividades de las que se han llevado a cabo han tenido más éxito?

Desde la implantación del sistema del eurocrédito, ha disminuido la participación en actividades que están fuera de los contenidos de las titulaciones. Es una asignatura pendiente. El alumnado tiene clases obligatorias en horario de mañana y tarde, por lo que resulta casi imposible organizar una actividad en la que pueda participar mucha gente. Aún así, si las actividades que se organizan son atractivas el alumnado se implica e intenta asistir. Las actividades que más éxito tienen siempre son las actividades fuera del campus, especialmente las acciones de voluntariado. Con estas actividades, además del contenido y los objetivos en sí, se favorece la relación con otras entidades como asociaciones o redes de voluntariados.

-¿Qué estrategias educativas crees más convenientes con el objetivo de que el mensaje de la EA cale en la Universidad?

Con todo lo que he comentado sobre la dificultad de horarios, es fundamental implicar al profesorado, tanto para que incluyan el mensaje dentro de sus contenidos como para que se impliquen con su alumnado en las actividades que se organizan en el campus (que son muchas y muy interesantes) y que a priori no están dentro de su programación.  

– Una valoración general del tratamiento de la educación ambiental en España desde la Universidad.

Es necesario que se haga una apuesta firme por la educación ambiental en el contexto universitario. Es una suerte contar con el apoyo de la administración autonómica con proyectos como el Proyecto Andalucía Ecocampus o Recapacicla que promueven la educación ambiental, pero hay que seguir trabajando y mucho, no basta sólo con esto. Hay que incluir la educación ambiental en los curriculums. Aún hay desinformación, desconocimiento… y sobre todo, cuesta ver el medio ambiente desde su dimensión social y económica, se sigue tratando como un ente aparte.

Hay que mejorar la capacidad de análisis, reflexión y acción. Hay que conseguir cambios individuales y sociales que provoquen una mejora en los modelos de consumo, en la forma en la que vivimos teniendo en cuenta la sostenibilidad ambiental.

 

Un punto de vista realmente interesante. Gracias María José.

Puedes seguir a María José en twitter con @mjmolram