#EA26con_Vanessa: ecofeminismo y educación ambiental para el #8M.

A ti Gabriel, porque aunque te robaron la vida no pudieron matarte.
Tu lucha y tu Chacahua me acompañan siempre.

“¡Despertemos! ¡Despertemos Humanidad! Ya no hay tiempo. Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de sólo estar contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”. Berta Cáceres

Este 2 de marzo se cumplen tres años del asesinato de Berta Cáceres, feminista hondureña y defensora de los Derechos Humanos, de los pueblos indígenas, de la Naturaleza, de los territorios y de la vida. Tres años sin ella pero también sin muchas otras defensoras y defensores vilmente asesinados.

Y siempre me resuena la misma pregunta en la cabeza, ¿por qué no despertamos?

Seguimos permitiendo que el planeta agonice mientras lo saqueamos. Impasibles contemplamos el incremento de la temperatura media global o la desaparición de miles de especies vegetales y animales. Por acción u omisión participamos del empobrecimiento de millones de personas y, en muchos casos, de su muerte (asesinato) en concertinas, vallas o mares. Empleamos eufemismos o directamente la negación cuando los cuerpos de las mujeres, mi cuerpo, son territorios de conquista del capitalismo patriarcal o del patriarcado capitalista (en este caso dudo que el orden altere el producto). Cerramos los ojos ante la explotación y dominación de las otras y los otros, sean animales humanos o no humanos. Racionalizamos nuestros actos, para ser capaces de dar la vida por ese perro o gata con quién convivimos y condenar a las mayores torturas a terneras, pollos, cerdos o peces para llenar nuestras neveras. Inundamos las pancartas y nos desgañitamos hablando de sororidad pero no empatizamos con el sufrimiento y dolor de otras hembras. Destruimos la casa común que nos cobija, alimenta, abriga, protege,…, en definitiva, que nos da la vida, porque seguimos sin comprender, o más bien sin querer asumir, que somos Naturaleza y nuestra supervivencia como especie va ligada a la supervivencia de un planeta sano.

“Vos tenés la bala… Yo la palabra… La bala muere al detonarse… La palabra vive al replicarse”. Berta Cáceres

Porque tan necesario como replicar las palabras, lo es también replicar las luchas. Y si hay una lucha que aglutina muchas otras, esa es la ecofeminista. El próximo 8 de marzo, desde los movimientos feministas y ecofeministas hacemos un llamamiento a todas las mujeres del mundo para que secunden la Huelga, una huelga con mayúsculas: de trabajo remunerado o no, y del no reconocido e invisibilizado sistemáticamente por el sistema patriarcal neoliberal; de cuidados, de esas tareas que se asumen como nuestras y se concentran en el ámbito privado para el regocijo del capitalismo y de quiénes lo sustentan; y de consumo, porque esta sociedad ultraconsumista y pervertida en la que vivimos, sobre todo en el Norte global, está expoliando el planeta Tierra.

“Si las mujeres paramos, se para el mundo”. Lema de la Huelga feminista

En una semana, muchas y espero que muchos, tomaremos de nuevo las calles y las plazas, desde la sororidad, para seguir construyendo una alternativa ecosocial que no deje a nadie atrás. Una alternativa inclusiva y justa en la que quepamos todos los seres que co-habitamos el planeta y donde la vida, ese ente tan frágil y resiliente al mismo tiempo, se sitúe en el centro de cada una de nuestras decisiones. Porque ante la crispación, el odio, las mentiras, las injusticias, la muerte, etc., construyamos desde las propuestas, las acciones, el amor, la compasión, la ternura, la subversión y la rebelión.

Y como le preguntaba hace unos días en el encuentro de EA26 a Yayo Herrero, ¿cómo combatimos el desgaste emocional, e incluso físico, que provoca la impotencia de vivir en una época en la que se vuelven a cuestionar Derechos ya conquistados?

Me quedo con su respuesta: “Solo conozco un remedio, que es el estar organizadas con otras personas. El movimiento ecologista tiene mucha experiencia en perder batallas (también en ganarlas) pero si tiene la autoestima alta es porque nos tenemos unas a otras. Es importante no estar solas”.

Empezaba este post con las palabras de Berta Cáceres, “ya no hay tiempo” pero permitidme que conserve el optimismo con el que me he levantado hoy, porque mientras tengamos vida, hay esperanza. Y más, si nos levantamos, alzamos nuestras voces de manera unánime y las acompañamos de acciones coherentes con lo que defendemos. Porque como dice Nacho Vegas, a pesar de que “Nos quieren en soledad, nos tendrán en común”. Y de manera colectiva, transversal y ecofeminista, la educación ambiental se presenta como una gran herramienta transformadora.

“Cambiemos el sistema, no el clima”, como reclaman las y los jóvenes del movimiento Fridays for Future. Tenemos muchos retos por delante y el tiempo nos apremia, pero juntas podemos.

 

Apunta la cita, porque será un debate muy entretenido y seguro que plantea muchas cuestiones interesantes:

  • Martes 5 de marzo.

  • 18:00h. a 19:00h.

  • En twitter: siguiendo el hashtag #EA26con_Vanessa

#EA26con_JLGallego: Un Día Mundial del Medio Ambiente para reflexionar.

El próximo martes 5 de junio se viene a #EA26 Jose Luis Gallego. Una hora para charlar, debatir y reflexionar con este admirado naturalista, divulgador ambiental y consultor en sostenibilidad. ¡¡El #EA26con_JLGallego va a ser pura motivación!! Sigue leyendo «#EA26con_JLGallego: Un Día Mundial del Medio Ambiente para reflexionar.»

#EA26con_PedroCaceres: Los medios de comunicación y la Educación Ambiental

Aunque parece que fue ayer cuando #EA26 se puso en marcha, si buceamos un poco en los archivos históricos de nuestros encuentros mensuales ya podemos comprobar que llevamos bastante tiempo dando guerra. De este modo se puede ver que el 26 de marzo de 2014 ya tuvimos un encuentro abierto en el que se debatió sobre si la Educación Ambiental interesa a los medios de comunicación. Sigue leyendo «#EA26con_PedroCaceres: Los medios de comunicación y la Educación Ambiental»

Huérfanos de paisaje o el déficit de altruismo, por Raúl de Tapia.

Decía Don Miguel de Unamuno que sus conciudadanos estaban huérfanos de paisaje. Ya a principios del siglo XX, las gentes de las urbes iban perdiendo el contacto con los escenarios naturales. Olvidaban el pasado propio y paterno bendiciendo las bondades de la ciudad. Don Miguel mencionaba que uno de los problemas que sufrían estas personas era el estar “despaisajados”. Tremendo vocablo por lo que encierra en su significado y que refleja una realidad de la sociedad actual. En dos generaciones se han perdido los referentes del campo y cada vez son más numerosos los niños, jóvenes y adultos que no tienen, ni van a tener, un paisaje rural que rememorar según pasen los años.

Puede parecer una pérdida anecdótica, pero ya hay demasiados autores que plantean la necesidad e importancia de las experiencias vitales que se adquieren en el campo o en el monte. La mayoría que acudimos a una publicación como ésta a abrevar intelectualmente, tendremos el cerebro macerado de pateadas por el monte, de bocadillos en el alto de una loma o de un buen baño en el lago o río de turno. También será fácil evocar aquella noche que dormirnos ensimismados con el fuego en un refugio o ese día en que supinos lo que significaba contemplar un paisaje. Aquí es donde reside el sentimiento unamuniano de la Naturaleza. Cuando ese sentimiento no se produce ni se comparte se inicia la cadena de los conflictos ambientales.

Curiosamente, hace ya unos años, en unas jornadas entorno al voluntariado ambiental organizado por ADENEX, Fátima Matos, Presidenta de la Asociación Portuguesa de Educación Ambiental, utilizó una expresión para definir una no tan imaginaria patología de los escolares actuales: decía que sufrían déficit de Naturaleza. Al oír esta expresión me vino un flujo neuronal con las palabras del escritor vasco. Y es que ambas expresiones y pensamientos están hermanados.

Los jóvenes actuales, que residen en ciudades y poblaciones de cierta entidad, están sufriendo un globalización mediática que presenta sus evidentes virtudes pero con taras asociadas. Frente a ese gran Aleph holístico que es Internet con todas sus potencialidades, la diversidad de lo vivo y espontáneo es una realidad que se les escapa de los límites físicos de los bites de información o los gigas de memoria. Si a ello sumamos esa otra virtualidad incontestable que es la televisión, tenemos un escenario de referentes socio – ambientales poco rico. Como es lógico generalizo en estas palabras y es un pecado fácil de cometer, pero porcentualmente es una verdad sencilla. Este hecho provoca una seria dificultad a la hora de plantear cualquier proceso educativo en lo ambiental. Y como todo hecho educativo debe provocar un cambio, empezamos a introducirnos en un círculo vicioso que trataré de esbozar en unas palabras.

Si los infantes y jóvenes actuales no tienen referentes paisajísticos en sus vivencias, y sus familiares no les facilitan dichas experiencias, difícilmente tendrán un provocación emocional que les fidelice con la naturaleza. Si no están fidelizados, no poseerán dentro de su marco intelectual y afectivo valores que les lleven a desarrollar conductas pro – ambientales. Si además en su familia y entorno estas circunstancias tampoco se generan, la labor de los educadores y de las políticas ambientales se despeñará por los barrancos de la más absoluta indiferencia.

Y aquí estamos, con una necesidad perentoria de cambiar de conductas para que varíen las circunstancias. Así la expresión más conocida de Ortega y Gasset: «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo» nos coloca en el lugar al que iba destinada esta reflexión. Si la Biosfera es mi circunstancia y no la salvo, yo tampoco me salvo. El déficit de naturaleza lleva a un déficit de altruismo. Y no hay nada más altruista que los comportamientos a favor de la Biosfera y sus sistemas vitales.

Cualquier persona que deposita un vidrio en el contenedor oportuno está cometiendo un acto voluntario sin otra recompensa que la de saberse cómplice de esta tarea común para la mejora de nuestros entornos. Por el contrario, las personas que se escudan en el “yo no reciclo porque no lo hace nadie o porque nadie me paga por ello” son, como se suele decir, parte del problema no de la solución.

Por todo ello me cuesta entender las palabras pronunciadas por Eduard Punset en Salamanca sobre el incremento del altruismo basado en una publicación de Steven Pinker. Por lo menos, en lo referente a la conservación de la Biodiversidad y todo lo que entraña a su alrededor, las deficiencias ciudadanas y políticas son más que evidentes.

Llegados a este punto, soy de las personas que pienso que salir al campo a solazarnos y aprender nos hace más humanos y mejores personas (hay otras formas, pero hablo desde la experiencia propia). Básicamente porque una vez que estás contaminado por el Sentimiento de la Naturaleza al que apelaba al principio, te apetece compartirlo, pues disfrutarlo en soledad resta interés. Seguramente, cuando muchos de nosotros hemos gozado de la contemplación del vuelo de un Martín pescador o nos hemos conmocionado ante una árbol centenario, una “catedral viva”, hemos pensado en querer que otros disfrutaran de ese momento. Pues cuando ha ocurrido ese pensamiento ya empezamos a ejercer el altruismo ambiental.

Termino recetando más naturaleza para ganar en altruismo, y cierro con unas palabras, de nuevo, del antiguo rector de la Universidad de Salamanca para dejaros el cerebro rumiando con fruición:

Pocos sentimientos hay que procuren al hombre mayor consuelo en sus penas, más descanso en sus trabajos, más calma en medio de las luchas por la vida y más serenidad para el ánimo que el sentimiento de la Naturaleza. Cuando se posee éste con alguna viveza, la contemplación del campo es el más grande sedativo para las enfermedades del espíritu. Aspirando paisaje se goza de uno de los mayores placeres de la vida.

 

Miguel de Unamuno.1897

 

 

 

Autor: Raúl de Tapia Martín.

#EA26con_RaulDeTapia: una vida no lo es con déficit de naturaleza.

Las benditas contradicciones que nos hacen reflexionar en nuestro día a día hacen que un encuentro virtual en redes sociales, como es nuestro #EA26 enfoque su debate en esta ocasión a valorar el “déficit de naturaleza”, un mal de la sociedad del siglo XXI que hace que cada vez estemos más conectados a la tecnología y más desconectados a la naturaleza.
Pero para conectarnos a la tierra a veces necesitamos capilares, personas que nos enraícen y una de ellas es sin duda Raúl de Tapia.

Raúl de Tapia es biólogo, director de la Fundación Tormes-EB y colaborador habitual del programa “El Bosque Habitado” de Radio 3 dónde sus escritos evocadores en el “Herbario sonoro” llegan bajo su alter ego “Raúl”.


El desarrollo físico y emocional de las personas exige un contacto necesario con la naturaleza. Para conservar hay que conocer y por eso, el amor por la naturaleza se enseña desde el ejemplo. Ahí Raúl es un maestro.

La tecnología abruma, avanza a pasos agigantados y provoca que el ritmo de la naturaleza aparezca en situación de desventaja. Parece que no pueda competir con esa loca velocidad.
Pero es precisamente por eso por lo que ahora es más necesario que nunca sentir la tierra, dar un paseo por el parque, que los niños y niñas se ensucien las manos con el barro, que salten sobre los charcos, que sus padres y madres se tumben en el césped y se queden mirando las copas de los árboles, que se mojen bajo la tormenta, que los más mayores se entretengan mirando el paso de las hormigas… hay mil momentos, mil vidas a nuestro alrededor que están esperando que alguien se pare para darles el protagonismo que la naturaleza merece.

Queremos hablar sobre este déficit de naturaleza en nuestro encuentro con Raúl. Nadie mejor que él para hacernos reflexionar.

La cita va a ser el jueves 19 de octubre, entre las 18:00 y las 19:00h. en Twitter con el hashtag #EA26con_RaulDeTapia.
¡Te esperamos!

#EA26con_RobertoRR: creando redes por la sostenibilidad

Vuelve un nuevo año #EA26 y con él novedades en nuestra iniciativa que pronto serán reveladas.

Pero en este 2017 también vuelven las actividades que más éxito han tenido en este espacio para el debate y la reflexión en torno a la Educación Ambiental como son los propios debates #EA26 de cada mes, las entrevistas a personajes relevantes o los encuentros virtuales de #EA26con_. Sigue leyendo «#EA26con_RobertoRR: creando redes por la sostenibilidad»